Siendo España, como es, un país gris en todos sus aspectos, salvo casos excepcionales en todos los ámbitos, es curioso como el color gris, y su infinita gama no existe en el vivir de los españoles, en la sociedad española, pero además del gris es que casi ninguna de las distintas gamas de los colores existen.

En España se es rojo o se es azul, se es blanco o grana, se es yin o se es yang, se es fascista o se es comunista, se es religioso o se es ateo,...

Y a esto último voy, a la religión y antireligión en España, en el pueblo español que, como siempre se ha dicho, siempre va detrás del cura: con el cirio o con el palo. A la religión y a la maldita bipolaridad excluyente española. Todo esto viene al hilo del aborto y la aprobación de la nueva ley, y es que en España cuando se te ocurre criticar al PP inmediatamente eres del PSOE, y viceversa, si criticas al Madrid es que eres del Barça y otra viceversa, y más.... Al final el debate del aborto se remite a la religión, si defiendes el aborto eres un ateo y si lo denigras eres medio cura.

Pues no, lo siento por los españoles pero no, siempre hay otra y otras posturas, en este tema y en todos, y en este caso en especial estamos los contrarios al aborto por razones meramente científicas y morales: primero las científicas, pues un ser  humano lo es desde el momento de la concepción ya que no podemos distinguir donde ni cuando una persona empieza a ser tal, interrumpir ese proceso es interrumpir una vida, y en segundo lugar y a raíz de las razones científicas, las razones morales nos llevan a deplorar el aborto pues se trataría, según las razones científicas, de interrumpir una vida humana voluntaria y violentamente y eso, moralmente, es asesinato, agravado en este caso pues hace tiempo que alcanzó el carácter de genocidio.

Así que, espero que algún dia España, nuestra Patria pese a todo, además de dejar de ser gris, empiece a aceptar los grises.